Fascismo y Capitalismo – Llewellyn H. Rockwell (8)

Capítulo 8 – Economía y coraje moral

Como ocurrió en la Gran Depresión, o en la Gran Recesión, resulta que fueron crisis causadas por la intervención del Banco Central en la economía.

Luego del colapso, del fin del boom del ciclo económico, vino la crisis y la depresión[1]. Es cuando la mayor parte de los gobiernos, totalmente influidos por las políticas económicas keynesianas de gasto entran en acción. El gobierno se gasta el dinero que tiene e imprime el que no tiene, todo en pos de “estimular” la demanda agregada; el peligro de seguir las recetas keynesianas en relación con el ciclo económico, es el desconocimiento por parte de este autor, que las razones de un auge temporal con su posterior crisis y depresión, son los descalces de plazo que los Bancos Centrales, en complicidad de la banca privada[2] provocan… mismos que son apoyados por Keynes para mantener la economía en un estado de auge (o de burbuja) permanente[3].  

“No basta con sentarse a mirar los puntos en un gráfico subiendo y bajando, sonriendo cuando las cosas van bien y frunciendo el entrecejo cuando las cosas van mal. Ese es el nihilismo del estadístico económico que no emplea ninguna teoría, ninguna idea de causa y efecto, ninguna comprensión de la dinámica de la historia humana”[4].  Para entender la economía hacen falta teorías[5] que expliquen los fenómenos económicos a través de sus causas y efectos.

Son estas formulaciones de teoría lo que nos permite anticipar y formular medidas que puedan mitigar las crisis; en este sentido, las medidas que los economistas de la escuela austriaca proponen después que las burbujas estallan, han sido menos populares que las medidas keynesianas para la clase política, pero como una vez dijo Friedrich Hayek:  “es muy peligroso para un economista buscar fama y fortuna y trabajar muy cerca del establishment político, sencillamente porque, según su experiencia, la característica más importante de un buen economista es el coraje de decir lo que es impopular. Si valoras tu posición y privilegios más que la verdad, dirás lo que la gente quiere oír en lugar de lo que necesita decirse”[6].

Pongamos el ejemplo de Hans Mayer[7] académico que competía por posición y poder dentro y fuera del recinto universitario; con quien más energía consumió en este cometido fue con Othmar Spann[8] . Mayer hizo todo para mantener su prestigio e influencia en la universidad, a tal punto, que para mantenerlo, ayudó a los nazis a purgar judíos de su departamento cuando Austria fue anexionada al Tercer Reich en 1938. ¿Qué pasó después de su muerte, en 1955?. Fue olvidado inmediatamente, nadie lo recuerda ya, aunque en sus años de vida haya tenido más influencia y poder académico que Mises, lo que terminó perdurando no fue el poder académico ni la influencia, sino más bien, las contribuciones a la ciencia económica que el segundo dejó “en metodología, teoría de precios, teoría del ciclo económico, teoría monetaria, teoría socialista e intervencionismo”[9]. Actualmente sabemos que fue un economista que hizo mucho por la ciencia económica, pero antes de llegar a eso, tuvo que resistir un mundo que le jugaba en contra, desde que por su seguridad tuvo que dejar Austria por la invasión nazi (Mises era judío) y vivir una vida nómada a tal punto que a mediados de sus cincuenta era una persona sin hogar.

Durante ese trayecto, el nuevo refugio que escogió fue Estados Unidos, aunque sólo podía leer inglés, no tenía ningún dinero y no conocía a ninguna persona poderosa en Estados Unidos, pero gracias a los escritos que Henry Hazlitt hacía de las obras de Mises en el New York Times, y la atracción en personas como Lawrence Fertig[10], que él y sus amigos “crearon un fondo que proporcionaría a Mises un puesto en la universidad de Nueva York, donde podría enseñar y escribir”[11]. Es curioso, pero algo parecido le pasaba a Hazlitt, que por seguir el camino de los principios lo despidieron de trabajos cuyos dueños estaban en contra de las ideas de libre mercado.

“Así vemos cómo estos dos hombres de principios, mundos aparte, acabaron encontrándose porque reconocían a un tipo de persona: el hombre que está dispuesto a hacer lo correcto independientemente de las circunstancias. Cada uno podía haber seguido otro camino. Mises podía haber sido tan famoso y poderoso como había sido Mayer, pero hubiera perdido la inmortalidad de sus ideas en el proceso. Hazlitt podía haber sido un escritor de alto rango con más seguidores, pero habría tenido que entregar toda su integridad para serlo”[12]. Algo parecida es la vida que eligió Murray Rothbard, es decir, elegir el camino de los principios y las ideas que dicen que la libertad funciona, que la libertad es correcta y que el Estado es lo contrario a ella.

En estos tiempos, cuando lo políticamente correcto es la regla y la planificación económica es “ciencia” por estar basada en la metodología del positivismo que los “austriacos” refutamos, los economistas que argumentamos y contrastamos que los mercados libres funcionan mejor que los mercados controlados y regulados por el gobierno, somos una minoría. Pero como Hayek dijo: “Ser un economista íntegro significa tener que decir cosas que el régimen no quiere oír. Hace falta más que conocimiento técnico para ser un buen economista. Hace falta coraje moral y de esto hay incluso menos oferta que de lógica económica”[13].   

La única forma de combatir ideas malas es con ideas buenas.


[1] https://youtu.be/Sh-2kgMmSVg

[2] https://www.youtube.com/watch?v=Q1_d2q5JZmI

[3] “Así ¡el remedio del auge no es una tasa más alta de interés, sino una más baja!; 5 porque ésta puede hacer que perdure el llamado auge. El remedio correcto para el ciclo económico no puede encontrarse en evitar los auges y conservarnos así en semidepresiones permanentes, sino en evitar las depresiones y conservarnos de este modo en un cuasi-auge continuo”. Pág. 286 https://archive.org/details/johnmaynardkeynesteoriageneraldelaocupacionelinteresyeldinero

[4] Página 97

[5] https://www.mises.org.es/2018/03/por-que-una-buena-economia-requiere-una-buena-teoria/

[6] Página 99

[7] http://www.hetwebsite.net/het/profiles/mayer.htm

[8] https://en.wikipedia.org/wiki/Othmar_Spann

[9] Página 106

[10] https://mises.org/profile/lawrence-w-fertig

[11] Página 109

[12] Página 110

[13] Página 113

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