Historia de las doctrinas monetarias – Dr. Juan Ramón Rallo (2)

LECCIÓN 2 – LAS TEORÍAS INFLACIONISTAS DEL MERCANTILISMO

Antecedentes

La doctrina económica del mercantilismo[1] estuvo hecha para consolidar el poder del Estado nación; dicha doctrina dominó el panorama en Europa entre finales del siglo XVI y mediados del siglo XVIII. Lo que importaba era defender los intereses del Estado, por mucho que las políticas que veremos a continuación perjudicasen a la gente.

Si bien la doctrina del mercantilismo no era homogénea, lo que si compartían la mayoría de los mercantilistas era la idea de que la acumulación indefinida de los medios de pago era un indicio de que la nación no se perjudicaba con el comercio exterior; sumado a eso, aunque hubieron mercantilistas que sí diferenciaban entre dinero y riqueza, otros los equiparaban.  Pero volvamos al punto central, y es que la acumulación de metales preciosos en el interior de una nación beneficiaba a la economía estimulando al comercio y reduciendo los tipos de interés.

Los propósitos del mercantilismo

  • El estimulo al comercio: la afluencia de metales preciosos desde las Indias y la creciente división del trabajo fueron razones suficientes para establecer la conexión causal de que un incremento de la oferta monetaria, al cebar la demanda, estimulaba la producción. La otra razón que justificaba que mayor dinero estimulaba el comercio era que la ausencia del mismo, limitaba la extensión y complejidad de la división del trabajo
  • La rebaja de los tipos de interés: lo primero es mencionar que los mercantilistas, así como los Escolásticos, creían que el interés es un fenómeno puramente monetario; lo segundo es que creían que un tipo de interés alto era un obstáculo importante para el desarrollo de la riqueza de una nación[2].
  • Los otros motivos del mercantilismo

La política económica del mercantilismo

  • El control del comercio internacional: la mayor parte de los autores mercantilistas centraban su atención en la acumulación de metales preciosos. Las políticas para tal cometido eran la regulación de los tipos de cambio y regulando para que se exporte más de lo que se importa.  

Gerald Malynes fue el mercantilista que con más ahínco defendió la regulación de los tipos de cambio (explicación de origen financiera de salida de los metales preciosos), esto porque sostuvo la idea de que la especulación financiera podría alterar los tipos de cambio de manera permanente[3]. La explicación de origen real de la salida de los metales preciosos y, por tanto, la propuesta de regulación de las exportaciones e importaciones, vinieron de la mano de los autores mercantilistas Edward Misselden y Thomas Mum, cuya idea, explicada de una manera sencilla, consistía en que si una economía exportaba más de lo que importaba, evidentemente entregaba más del metal precioso[4] que recibía, de ahí la intención de restringir las importaciones de bienes y servicios, al tiempo de estimular al máximo las exportaciones[5].  Insistiendo es este punto, cuando el estimado lector conozca el mecanismo del punto de exportación oro se maquinará en su mente dos opciones: la primera, que es la que me surtió a mi, que es que la economía se rige por determinadas leyes o lógicas, o que la economía está dominada por determinados y sobre acusados tipos de agentes económicos que aún son rehenes por determinados tipos de ideologías[6] que (increíblemente) aún perduran y son usadas por el terror rojo[7]. Sin la intención de aburrir al lector, lo que diría es que, para que se entienda, y sin la intención de insultar la inteligencia del lector, es que, la primera razón por la cual los mercantilistas defendían la acaparación de los metales preciosos, la razón financiera, era porque creían que la especulación de determinados agentes económicos, “desequilibraban” permanentemente los tipos de cambios.

  • La expansión de los medios de pago basados en el crédito: puesto que la carestía de metales preciosos (dinero) era perjudicial por las razones que apuntamos, autores como Nicholas Barbon y John Agsill, eran partidarios de cambiar el sistema de medios de pago basado en los metales preciosos por sistemas de medios de pago basados en bienes como la tierra; esto por considerar que el valor del dinero deriva de la ley y no del material que lo sustenta, y sumado a eso, porque buscaban evitar que dichos medios de pago sean convertibles en bienes como los metales preciosos, esto último porque los medios de pago convertibles en metales preciosos tienen margen limitado para expandirse por la economía. Otro autor que también compartía la idea de reformar el sistema de medios de pago para expandir los medios de pago basados en deuda o crédito era Law. Si bien profundizaremos sobre el dinero en lecciones posteriores, es necesario mencionar que los mercantilistas pero sobre todo los inflacionistas confundían “que el dinero es un bien presente con el que extinguir deudas, mientras que las deudas[8] son obligaciones futuras de pago en dinero”[9]

Lo que rescato de este capítulo:

  • El mercantilismo es la política económica que acrecenta el poder del estado; sus intereses[10] en forma de colectivo priman por sobre los intereses de la gente de a pie
  • Si bien el pensamiento mercantilista fue diverso, podría decirse que el común denominador fue el acaparamiento de metales preciosos y esto por: estimula el comercio[11] y reduce los tipos de interés[12].
  • Con los mercantilistas vemos de manera más nítida las ideas inflacionistas modernas, es decir, basadas en el crédito de activos de baja calidad[13]

[1] Para un estudio más sistemático, léase Mercantilismo (1931) de Eli Heckscher https://archive.org/search.php?query=creator%3A%22Eli+F.heckscher%22

[2] Menor tipo de interés, mayor endeudamiento por parte de los agentes económicos, dinero que posteriormente se volcaría por la economía e impulsaría la demanda con su posterior incremento de la oferta, con lo que se generaría mayor crecimiento económico          

[3] Como veremos en el siguiente capítulo, el punto de exportación oro era el mecanismo que autorregulaba las depreciaciones (salidas de metales preciosos) y apreciaciones (entradas de metales preciosos) de la moneda cuando un país incurría en déficits o superávits comerciales. Si bien es cierto que la especulación tiene repercusión depreciando o apreciando la moneda, la causa fundamental para que una moneda se depreciara o apreciara tenia que ver con los déficit o superávit comerciales.

[4] Recordemos que en patrón oro, la divisa universal era el oro.

[5] Centrarse en exportar de manera obsesionada, más de lo que se importa es un error, y es un error por considerar que el valor económico reside en los metales preciosos y no en las preferencias subjetivas que tengan en mente los agentes económicos. Que el valor resida en la subjetividad por sobre los metales preciosos (mercantilistas), los recursos que brinda la naturaleza (fisiócratas) o que el valor se encuentre en el tiempo socialmente necesario de trabajo (Marxismo) es incorrecto, porque el valor es subjetivo y es algo que resumiré de la obra que me hizo interesar por la economía como provocó en mí la obra de Carl Menger en sus Principios de Economía Política

[6] Llámese ideología marxista o ideología keynesiana

[7] La izquierda es de terror en cuanto su historial de masacre que carga. No uso el argumento del susto en su contra: para mi, lo que propugnan, nunca resultó. El estimado lector libre de consultar el porcentaje de éxitos que resultaron de sus políticas concretas. Ni la U.R.S.S., ni Cuba, ni Corea del Norte, ni Venezuela, ni Argentina son capaces de ser el ejemplo prototípico del éxito rojo, por mucho que camuflen sus desastres económicos acusando a la “derecha”. Quien conciba la teoría de la conspiración y que los ricos dominan el mundo, y se resista a ver los desastres en materia económica del socialismo, puede tranquilamente dejar de leer este blog. Hombre, que no soy un genio intelectual, pero puedo darme cuenta del fanatismo del hombre cuando hace de la vista gorda viendo la crisis que están padeciendo ahora mismo las medidas socialistas de sus dictadores                       

[8] O títulos de deuda como los pagarés como dinero que proponían Barbon y Agsill

[9] Página 31

[10] Más bien de los burócratas gubernamentales y los políticos

[11] Lo que en jerga moderna entendemos como que la demanda agregada estimula la oferta agregada y produce crecimiento (Keynes)

[12] Lo que significa que reducciones en el tipo de interés abarata la deuda y el uso de la misma (gasto) estimula el crecimiento económico

[13] O activos tóxicos como los bonos de estados populistas o títulos hipotecarios de repago incierto como los que proliferaron en la Gran Recesión

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