Carl Menger – Principios de Economía Política (I)

CAPÍTULO I. LA TEORÍA GENERAL DEL BIEN

  • SOBRE LA ESENCIA DE LOS BIENES

Lo primero es plantear que todas las cosas se hallan sujetas a la ley causa y efecto. Lo segundo es establecer que el tránsito[1] de la insatisfacción a la satisfacción de nuestras necesidades, median utilidades, es decir, cosas útiles; más aún, llamaremos bienes a la posesión de esas cosas. Así, por ejemplo, si sé que mi sed (necesidad insatifecha) se satisface tomando agua (cosa útil), disponiendo de un vaso con agua (bien) lograré satisfacer mi sed[2]. Podemos resumir diciendo que la esencia de los bienes es la satisfacción de nuestras necesidades[3].

  • SOBRE LA CONEXIÓN CAUSAL DE LOS BIENES

Nuestro bienestar depende de los bienes necesarios para la satisfacción de nuestras necesidades; a modo de clasificar los bienes, llamaremos bienes de primer orden a aquellos que satisfacen nuestras necesidades de manera inmediata (pan), bienes de segundo orden serán aquellos que lo hagan de manera mediata (harina, sal, agua, levadura), bienes de tercer orden aquellos que tengan una relación mucho más mediata a satisfacer nuestra necesidad de comer pan (trigo, molinos, etc.) y así sucesivamente[4]

  • LAS LEYES A QUE SE HALLAN SUJETOS LOS BIENES EN SU CALIDAD DE TALES
  • La cualidad de los bienes de orden superior[5] está condicionada por el hecho de que debemos disponer también de sus bienes complementarios del mismo orden: por ejemplo, un bien de segundo orden lo será en tanto en cuanto el agente económico disponga de los demás bienes de segundo orden para que éstos puedan producir el bien de primer orden
  • La cualidad de los bienes de orden superior [6] está condicionado por la cualidad de los correspondientes bienes del orden inferior: es decir, que si de un momento a otro los agentes económicos dejaran de fumar sin que surjan nuevas necesidades, los cigarrillos (bien de primer orden o bien de orden inferior) perderían su cualidad de bien, lo que se transmitiría a los bienes de segundo, tercer, cuarto, etc. ordenes (bienes de orden superior) y causaría que éstos bienes también perdieran su cualidad de bien, es decir, que ya no tendrían valor[7]
  • TIEMPO – ERROR

El proceso mediante el cual los bienes de ordenes superiores (segundo, tercer, cuarto orden) se van transformando en bienes de ordenes inferiores (primer orden) requiere de tiempo[8].

Sobre el error, Menger se refiere a la inseguridad presente en el agente económico respecto de la calidad y cantidad exacta que obtendrá de un bien cuando emprende el proceso de transformar bienes de ordenes superiores en bienes de orden inferior (o primer orden). Las ramas de producción sujetas a mayor incertidumbre es la agricultura, luego la industria, etc. Lo que agregaría yo sería otro error al que está sujeto el agente económico que emprende la transformación de bienes de ordenes superiores a bienes de orden superior o de primer orden y son las necesidades que requerirán ser satisfechas en el lapso de tiempo que medie entre el comienzo y el fin del proceso para obtener bienes de primer orden. Si por ejemplo yo dispongo de todos los bienes de orden superior para fabricar zapatos y al finalizar el proceso (digamos un año), los gustos cambian y ya todos usan tenis, los bienes de primer orden que produje ya no tendrán valor.

Podemos resumir diciendo que el proceso de transformación de bienes de orden superior a bienes de orden inferior requiere tiempo y está sujeto a márgenes de error en la producción, sea porque a ciencia cierta no sabré exactamente la cantidad y calidad que resultará de la producción ni tampoco nada me asegura de que mi producción siga considerándose valiosa para los agente económicos en el futuro.

  • SOBRE LAS CAUSAS DEL CRECIENTE BIENESTAR DE LOS HOMBRE       

La división del trabajo como planteó Adam Smith, no es por sí sola la causante de mayor productividad. Si los agentes económicos dedicasen su tiempo a producir bienes de orden superior, es decir, que en lugar de levantar el trigo con las manos, descubrieran procesos y métodos para procesar el trigo, combinarlo con otros bienes de su mismo orden hasta obtener pan, su bienestar y productividad se incrementarían aún más[9].

“Así pues, el creciente conocimiento de las interconexiones causales de las cosas con su propio bienestar y el progresivo dominio de las condiciones cada vez más remotas de las mismas han elevado a los hombres del estado de rudeza y de la más profunda miseria al estadio actual de cultura y bienestar, han permitido que amplias zonas hasta hace poco habitadas por pocos hombres, que arrastraban además una vida trabajosa y miserable, se conviertan en tierras de cultivo densamente pobladas. Nada más Cierto que la afirmación de que también en el futuro el progreso económico del hombre no tendrá otro límite que el de los progresos antes mencionados”[10]

  • LA POSESIÒN DE BIENES

“A la totalidad de los bienes de que dispone un individuo para la satisfacción de sus necesidades lo designamos cómo su posesión de bienes. No se presenta, pues, ante nosotros como una cantidad de bienes caprichosamente acumulada, sino como el reflejo de sus necesidades, como un todo articulado, que no puede ser aumentado o disminuido de forma sustancial sin que se vea comprometida la realización del objetivo total”[11].

Las necesidades básicas como la de vivienda, ropa y alimentos está presente en todos los agentes económicos, pero la diferencia está en la calidad al que el agente económico apunta.


[1] Si se aplica la ley causa efecto en relación con nuestras necesidades, la causa de la satisfacción de nuestras necesidades son los bienes

[2] para ser considerado bien, hará falta que disponga de esa utilidad que llega a satisfacer mi necesidad, en este caso, la sed

[3] Cuando nos referimos a la satisfacción de una necesidad no sólo nos referimos a las necesidades vitales, el conjunto es mucho más amplio pues incluye las necesidad de tomar una siesta, visitar un museo, escribir, etc.

[4] La clasificación en bienes de primer, segundo, tercer orden y más, dependerá del tipo de bien que estemos considerando. Lo que cabe recordar es que estos bienes no pierden la esencia de satisfacer necesidades, simplemente su satisfacción se encuentra mas distante en el tiempo por decirlo así.

[5] Segundo, tercer, etc.

[6] Segundo, tercer, etc.

[7] Siempre que estos bienes de ordenes superiores (segundo, tercer, cuarto orden) no sirvan para satisfacer otra necesidad humana distinta a la de fumar. Puede que hasta ahora parezca irrelevante aprender esto, pero les aseguro que sirve para comprender mejor la teoría del ciclo y del capital de la Escuela Austríaca.

[8] No podemos hacer pan al instante si los bienes que disponemos para hacerlo son trigo, mano de obra y un molino. Necesariamente tenemos que invertir tiempo para satisfacer la necesidad de comer pan, y dependiendo del bien de primero orden que necesitemos, dependerá el tiempo que deberemos invertir

[9] Cuando se estudie la teoría del capital y los procesos productivos, se entenderá mejor a que nos referimos cuando hablamos de producir bienes de órdenes superiores

[10] Página 53

[11] Página 54

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